Invertir en un país es también exponerse a su moneda. Costa Rica tiene su divisa, el colón, pero los inmuebles se compran allí sobre todo en dólares. ¿Hay que temer al riesgo cambiario? Esto es lo que un inversionista debe saber realmente sobre la moneda y la estabilidad costarricense.
Dos monedas, un reflejo dólar
El colón (CRC) es la moneda oficial, con tipo de cambio flotante. Pero en la práctica, los inmuebles, los grandes contratos y buena parte de la economía turística se denominan en dólares estadounidenses: precios publicados y cuenta de garantía (escrow), a menudo en USD. Para un inversionista que razona en euros, francos suizos o dólares canadienses, la exposición real es entonces, la mayoría de las veces, al dólar y no al colón.
El colón, una moneda más bien sólida
El régimen cambiario es flotante; el Banco Central (BCCR) puede intervenir para suavizar la volatilidad. Un dato notable: desde 2022, el colón se ha apreciado frente al dólar, hasta el punto de que algunos exportadores han pedido una intervención para frenarlo. Es la señal de una moneda demandada, no de una divisa en decadencia.
Esta solidez se apoya en una base poco común en la región: una fuerte estabilidad política e institucional (el país no tiene ejército desde 1948 y mantiene una democracia continua) y una inflación que se ha mantenido en general baja en los últimos años.
¿Dónde está el verdadero riesgo cambiario para usted?
- Si usted compra y revende en dólares y su moneda de referencia es el euro (o el CAD, el CHF), su riesgo principal es el par EUR/USD, no el colón.
- Si sus alquileres son en colones y algunos gastos en dólares (o a la inversa), el desfase entre ambos puede mermar su rentabilidad.
- La inflación local sigue siendo un parámetro a vigilar, pero no ha sido, en los últimos años, un factor de pánico para el inversionista.
Cómo limitar el riesgo
- Razone en una sola moneda de referencia y mida todo en ella: precio de compra, alquileres, reventa, rentabilidad neta.
- Alinee en lo posible la moneda de sus alquileres con la de sus gastos y su financiamiento, para neutralizar el desfase.
- Escalone sus conversiones en lugar de cambiar todo al mismo tiempo, y compare los canales (banco, casa de cambio, servicio de transferencia especializado): las diferencias de tasa no son neutrales.
- Mantenga un margen de seguridad: una buena inversión inmobiliaria no debe basarse en una apuesta cambiaria.
Advertencia: este artículo es informativo y no constituye asesoría de inversión ni de gestión cambiaria. Las tasas y la inflación evolucionan, y los rendimientos pasados no garantizan los futuros. Para cualquier decisión relacionada con el cambio o el financiamiento, consulte a un profesional. Tendance Immo Latina: contacte a nuestro equipo.





